Video: Revivamos el Cómic en el Perú
Hace poco leíamos en el blog “El jardín de las delicias” el post: “Un poco de historia: D.L. 21380, o cómo murió el cómic en el Perú “ en el que se detalla la ley del gobierno revolucionario del general Juan Velazco Alvarado, que restringía la importación “de revistas y de otro tipo de publicaciones que atenten contra la formación intelectual, moral y cívica de la población, así como contra el patrimonio histórico y cultural del país” y cuya importación debía estar calificada por el Ministerio de Educación.
Pues ahora, desde una institución del estado como es Promolibro y a partir de la ley del libro actual se busca acabar con el analfabetismo funcional. En esta informe el escritor Julio Heredia hace un llamado a los autores a pensar en los diferentes públicos, sobre todo en el público joven, que tienen por lo general poca oferta y agrega que los libros peruanos para niños aun son escasos por lo que importamos de otros países. Una manera de acercar efectivamente los libros a los lectores es por medio de los cómics, un género que ha demostrado tener gran tiraje en otros países.
En esta nota además los pasos para que Ud. pueda contar con un módulo de libros en su barrio.
Emitido 31.5.08: Promolibro y cómo conseguir libros para su barrio
Puede comunicarse con Promolibro en:
615-5873
libro@minedu.gob.pe
www.promolibro.gob.pe






on June 6th, 2008 at 4:37 pm
Muchas gracias, amigos de Presencia Cultural, por apoyar a la historieta nacional, tan venida a menos desde la publicación del funesto D.L. 21380. Lo cierto es que el problema es aún más grande de lo que se piensa. No es una cuestión puramente legislativa, o de iniciativa estatal: es necesario crear en los jóvenes una conciencia de la historieta como medio de expresión, válido y versátil. Está en nosotros inyectar en el cómic esa dosis de intelectualidad de la que nunca ha gozado en nuestro país. Y ello se conseguirá únicamente forjando nuevos guionistas, y dibujantes más maduros. Sólo así conseguiremos a nuestro Oesterheld, o a nuestro Pratt.