3 millones de soles no son suficientes para que la ministra Aráoz acepte financiar el sistema de alerta de tsunamis
El diario El Comerio de hoy trae una entrevista reveladora con el presidente del Instituto Geofísico del Perú.
En ella Ronald Woodman afirma que carecemos de un sistema de alarma de tsunamis por la desidia del ministerio de economía. La tragedia, que de todas maneras ocurrirá, será en la Punta y el Callao. Aquí un pasaje de esta entrevista:
¿Y cómo va nuestro sistema de alerta de tsunamis?
No funciona. Cuando ocurre un sismo como el que acaba de suceder en Chile o en Pisco las comunicaciones telefónicas colapsan y nuestro sistema sismográfico depende de la red telefónica. Esa fue la lección de Pisco.
Pero usted pidió un millón de dólares para renovar el sistema. ¿Por qué no le dan el dinero?
Pregúntele al Gobierno. Esa es mi queja constante. Nunca nos dicen por qué. Hemos presentado el famoso SNIP que nos exigieron y eso llevó tiempo; se demoraron cinco meses en respondernos que sí era viable, pero hasta ahora no vemos el dinero. En el 2009 la Comisión de Presupuesto del Congreso entendió la importancia de este sistema de alerta y autorizó al Ministerio de Economía y Finanzas a transferir los fondos que requería el Instituto Geofísico del Perú para implementar la alarma del tsunami, pasó todo el 2009 y no dieron el dinero y no sé por qué. No dan razones.
(…)
En 1746 hubo un terremoto que destruyó Lima y originó un tsunami que arrasó La Punta y el Callao. ¿Volverá a suceder?
Es una regla: todo lo que sucede geológicamente vuelve a suceder. Vamos a tener un tsunami con la misma intensidad que tuvimos en el pasado, lo único que nos favorece es que cuanto más grave es la situación, menos frecuente es. Sismos como los que acaban de suceder en Chile ocurren una vez cada doscientos años.
(..)
¿El terremoto de 1746 en qué escala estuvo?
No tengo el mapa frente a mí, pero debió ser un 8,5. Ya pasaron 264 años y podría ocurrir uno más fuerte o igual de fuerte. Todavía no ha sucedido lo peor.





